
Ruta atlántica, Sahel y Canarias: anticipar las dinámicas migratorias, reducir vulnerabilidades y reforzar la cooperación.
El Instituto Español de Análisis Migratorio —IEAM— organizó en Gran Canaria, en colaboración con el Gobierno de Canarias, un taller de inteligencia colectiva dedicado a analizar las relaciones entre la inestabilidad en el Sahel, las transformaciones políticas y socioeconómicas en África Occidental y las dinámicas migratorias hacia Canarias.
El encuentro reunió a un grupo diverso de actores institucionales, operativos, humanitarios, académicos y de sociedad civil. La sesión se desarrolló bajo las reglas de Chatham House, con el objetivo de favorecer un diálogo abierto, franco y constructivo entre los participantes.
El taller partió de una premisa compartida: la ruta atlántica hacia Canarias no puede entenderse como un fenómeno exclusivamente marítimo ni como un desafío únicamente canario. Forma parte de un sistema regional de movilidad mucho más amplio, atravesado por dinámicas de conflicto, inseguridad, pobreza, aspiraciones juveniles, redes familiares, diásporas, políticas de control, movilidad intraafricana, vías legales insuficientes y economías de facilitación cada vez más adaptativas.
El taller reunió a representantes del Gobierno de Canarias, Policía Nacional, Guardia Civil, Fiscalía, organizaciones internacionales, entidades humanitarias, ONG, sociedad civil, academia, representantes europeos, analistas especializados y expertos con experiencia directa en el Sahel, África Occidental y la ruta atlántica.
Esta diversidad permitió cruzar perspectivas institucionales, operativas, humanitarias, académicas y de terreno, generando un debate especialmente rico sobre los factores que explican la evolución de la ruta atlántica y sobre las posibles respuestas públicas.
El taller tuvo como objetivo construir un diagnóstico compartido sobre las dinámicas actuales de movilidad hacia Canarias y formular recomendaciones útiles para las instituciones implicadas.
En particular, buscó:
El taller se estructuró en dos grandes bloques: un primer bloque de análisis y diagnóstico, y un segundo bloque centrado en recomendaciones y respuestas operativas.
Entre los principales temas discutidos destacaron:
Los participantes subrayaron que la ruta hacia Canarias no puede analizarse de forma aislada. Está conectada con las dinámicas de movilidad intraafricana, las rutas transaharianas, el Mediterráneo occidental y central, los países de tránsito y las políticas europeas de control.
Se debatió si la reducción reciente de llegadas visibles refleja una disminución real de la presión migratoria o, más bien, una combinación de mayor control, interceptaciones, espera en territorios de tránsito y desplazamiento hacia otros puntos de salida.
La situación de seguridad en Mali y en otras zonas del Sahel fue analizada como un factor clave para comprender los desplazamientos internos, las decisiones familiares de migrar, la presión sobre los jóvenes y la evolución de las rutas hacia África Occidental y Canarias.
Uno de los debates centrales giró en torno a la adaptación de las redes de facilitación. Se discutieron indicadores como la reducción de tiempos de espera, el uso de grupos cerrados de mensajería, los pagos por fases, el dinero móvil, la fragmentación logística, la escasez de capitanes experimentados y el desplazamiento de puntos de salida hacia zonas menos controladas.
Varias intervenciones destacaron la creciente preocupación por la feminización de algunas llegadas, los riesgos de trata, explotación y matrimonios forzados, así como la situación de niños, niñas y adolescentes migrantes, tanto acompañados como no acompañados.
El taller abordó la necesidad de repensar el retorno no como una operación administrativa, sino como un proceso familiar, comunitario, económico y psicosocial. Se insistió en que la reintegración debe tener en cuenta la presión familiar, las deudas, las expectativas comunitarias y la necesidad de generar medios de vida reales.
Los participantes señalaron la importancia de hacer creíbles y accesibles las vías legales, mejorar los procedimientos de visado, ampliar programas de movilidad regular y circular, y conectar la formación profesional con necesidades económicas reales en los territorios de origen y tránsito.
Una de las ideas más repetidas fue la necesidad de anticipar los efectos no intencionados de las políticas migratorias. El cierre de una ruta puede desplazar los flujos, aumentar los costes del viaje, reforzar la dependencia de intermediarios y trasladar los riesgos hacia tramos menos visibles y más peligrosos.
El taller permitió consolidar una serie de mensajes estratégicos y recomendaciones preliminares para avanzar hacia una gobernanza más coherente de la ruta atlántica.
Entre las principales líneas de trabajo identificadas destacan:
A partir de los intercambios del taller, el IEAM elaborará un Policy Paper que recogerá los principales hallazgos y recomendaciones. El documento será compartido con los participantes y con las instituciones interesadas en las próximas semanas.
El taller de Gran Canaria forma parte de la línea de trabajo del IEAM dedicada a construir espacios de diálogo estratégico entre Europa, África y el Mediterráneo, con el objetivo de traducir el conocimiento de terreno y la inteligencia colectiva en propuestas de política pública útiles, realistas y basadas en derechos.
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